sábado, 12 de marzo de 2011

FIESTA POPULAR AL BORDE DEL RIACHUELO, 1989.

Los Caballeros en 1989, en la fiesta popular dedicada al carnaval, fue durante la gestión de Horacio Salas en la Secretaria de Cultura de la Ciudad.
La ornamentación fue ralizada por el artista Omar Gasparini.






Fiesta popular en La Boca.




Algunas actuaciones de aquella época que recuerdo Liberarte, sept. 1989. / Fiesta popular en la Boca, nov. / Encuentro de murgas, Recoleta, nov. / Calle de los títeres, homenaje a J. Villafañe, nov. / Baile de F.O.R.J.A (San Telmo), dic. / Rincón de los musiqueros, P- Lezama, enero 1990. / Teatro de la Campana, junio. / Casa de la Prov. De Bs. As., agosto. / Encuentro juvenil, R. Mejía, sept. / Auditorio ATE, sept. / Baile de tango en Saavedra, sept.






LA MURGA SE NIEGA A MORIR

Romero y Los Caballeros del Caño Por Roberto Romero Escalada viernes 21 de septiembre de 1990, diario Sur.

En el 78, mientras muchos volcaban su atención sobre los botines negros de Mario Kempes y sus compañeros de equipo. Coco Romero iniciaba su trabajo musical con "La Fuente", un dúo que sobrevivió hasta fines del 83. Siete años después, Romero está tratando de encontrar sus modos expresivos a partir del lenguaje musical de la murga, un fenómeno colectivo barrial que tiene origen en la fiestas de carnaval que últimamente van en un lento proceso de desaparición.“Las verdaderas murgas están desapareciendo porque los corseros prefieren las comparsas que tienen vedettes y que llaman la atención”, protesta un veterano murguero, integrante de una de las agrupaciones más tradicionales de Liniers.Sin preocuparse en intervenir en esta lucha de sobrevivencia. Coco Romero junto con "Los Caballeros del Caño" - nombre prestado por el poeta Raúl González Tuñon- ha preferido trabajar en el aprovechamiento del lenguaje y los códigos murgueros. No como una simple repetición, si no a partir de una investigación profunda que inició hace algún tiempo y gracias a la cual tomó contacto con casi todas las murgas que sobreviven en la ciudad y en algunas localidades del Gran Buenos Aires. Sobre el escenario de ATE, la propuesta fue llevada adelante por un quinteto de violín, bandoneón, bajo, guitarra y bombo. Con estos recursos avanza por un universo sonoro con fuentes plantadas en las dos orillas del Río de la Plata. (...)(...) En la voz de Romero, la poesía pasea saltarina por el pasado, a modo de recuento de alegría perdidas: el grupito de pibes de Coghlan que se divertían recogiendo sandías o se preparaban para formar una murguita con tapas de cacerola y caritas pintadas con corcho quemado; los juegos a la salida del cole, la destreza necesaria para jugar con la lecherita, una bolita blanca como los sueños infantiles (...)(...) Como si estuvieran dando un certificado de supervivencia, aparecieron los integrantes del centro murga Los Fantoches de San Cristóbal, con sus levitas turquesas, sus pasos característicos, moviéndose con más libertad que cuando ensayan adentro de la fuente vacía de la plaza Martín Fierro (...)

Imágenes de ATE con Los Fantoches de San Cristóbal, 1990.

Memo tocando el redoblante.














Canción de los caballeros del caño de Raúl G. Tuñón.

El nombre Los Caballeros del Caño ha sido tomado de un poema de Raúl González Tuñón, que llamo así a los crotos que recorrieron el país llevando sus ideas libertarias, su amor y sus locuras.

De La veleta y la antena (1971) Raúl González Tuñón
La antigua canción de los Caballeros del Caño

Enamorados de camino, bajo la lluvia divagando con la leve linyera al hombro- donde hay lugar para el sueño-Primos hermanos del horizonte, del buen ladrón y del juglar, allá van vagando sin rumbo y a las muchachas fascinando, poetas que nunca escribieron, pintores que nunca pintaron, viviendo su propia novela, personajes de su teatro y figuras de sus barajas en la aventura malabar.

Bajo el sol de los días radiantes, ajenos a los desengaños, nunca serán ejecutivos ni solemnes filosofantes. Compinches del Buscón, O. Henry y los títeres del retablo van por la vía y van sin prisa, van caminando y caminando y le ponen música al día con sus risas y con sus cantos picarescos, sentimentales, tan alegres y tan campantes. Los Caballeros del Caño.

Ni cuáqueros ni viciosos, ni angustiados ni indiferentes, divierten a los chiquilines sorteando a los vigilantes en los inviernos agresivos y en los veranos insolentes. Protectores de las busconas fugitivas y los borrachos conocen el ángel que encierra en su alma el perro atorrante.

Los Caballeros del Caño.

Aman ver los hondos paisajes en las miradas de los caballos y también las toscas tabernas donde beben el vino del año. Cuando envejecen aún cantan, por el terraplén, bajo el puente, y cuando la muerte los llama desde la orilla silbando en la fosa común encuentran a los poetas olvidados y ven crecer rosas salvajes y descubren la estrella oculta.

Los Caballeros del Caño.

Los caballleros del caño en ATE, 1990.




Debutamos en la primavera del 89. la compañía estaba integrada por: Rubén Visñovesky, bandoneón; Fernando Dhaini, violín; Beto Mariani, bombo de murga y percusión; Oscar Blanco, bajo ( querido preceptor del colegio Roca, que me aconsejo en la secundaria, que pasara a la gloriosa escuela de Bellas Artes, M. Belgrano) y yo tocaba la viola y cantaba.

Este programa es la actuación que hicimos en Ate en 1990.










Hace muchos años que vengo trabajando en el tema de las murgas, agrupaciones humorísticas y comparsas del carnaval porteño. Esto me ha llevado a unir y tender puentes entre estas instituciones de la cultura popular y oros artistas de distintas disciplinas -músicos, plásticos, teatreros- tratando de generar espacios de divulgación e intercambio la prédica por suerte, no ha sido en vano, y van apareciendo hermosos hechos artísticos que hace un tiempo habían sido parte de sentidas charlas. La compañía de músicos callejeros “Los caballeros del caño” así denominada por la metáfora del poema de Raúl González Tuñón, forma parte de este proyecto donde intento junar la música de Buenos Aires, el espíritu murguero, los poetas queridos y los títeres. C.Romero.

“Los caballeros del caño” Rubén Visñovesky: bandoneón; Fernando Dhaini: violín; Oscar Blanco: bajo; Beto Mariani: percusión y coros y Coco Romero: guitarra y voz. Héctor Barreiro: títeres. Murga invitada: “Los Fantoches de San Cristóbal” Directores: Tito, Gustavo, Memo. Estandarte: Marcelo. Cantor: Cañete. Bombos: Tito, Roberto. Murgueros: Julián, Rodolfo, Daniel, Ricardo, Marcelo, Martín, Fernando y Raúl. Vestuario: Susana. Repertorio Los caballeros del caño (R. G. Tuñón- C. Romero). Soñando (D. Bellesi- Romero). Bolita campeona (Lucio Griffou- Romero). A la luz de la fogata (R. G. Tuñón- Cedrón). Murga y malvón (Beto Asurey). Mate amigo (Ávila- Romero). Cocinita quilmeña (Lucio Griffou- Romero). El gallo pinto (J. Villafañe- Romero). Sueño de un niño negro (J. Villafañe- Cedrón). Latinos de Buenos Aires (F. Dhaini). Donde fueron los murgueros (Romero). Cuando se viene el murgón (G. Mozzi). Agrupación humorística La Tristeza (Maruki- Romero). Siga el baile (C. A. Warren). Arreglos musicales: Fernando Dhaini- Coco Romero. Sonido: Mandy- Emilia. Sincero agradecimiento a Lucho Fara y Marcelo Paredes.

LOS CABALLEROS DEL CAÑO (1989- 1990).


Corría el año 89, y arme la compañía de músicos callejeros intente representar en el repertorio el espíritu popular urbano. Los juegos, sus poetas, las fiestas olvidadas. Levantamos el estandarte de las viejas bandas populares, una invitación a la alegría, el baile y a no perder la memoria, revalorizando desde allí la simbología carnavalesca, y la estética de la murga y su color, debo reconocer a la distancia que era una sonoridad cargada de nostalgia. Por entonces tenía una ensoñación con la coloratura musical del cuarteto Cedrón, debo a ese proyecto una conexión espiritual sobre todo con el trabajo sobre la poesía de Juan Gelman: Fábulas. El nombre Los caballeros del caño lo tome de un poema de R. G. Tuñón, que llamó así a los crotos –anarcos trabajadores golondrinas y rebeldes- que recorrieron el país llevando sus ideas libertarias, su amor y sus locuras.




Dibujo de Pablo Bolaños.


Murgas en la Recoleta

12 de noviembre 1989 Diario Clarín.

A metros de la Biela, frente al Centro Cultural Ciudad de Buenos Aires, estaba preparado el tablado para el Tercer Encuentro de Murgas, organizado por dicho centro y por el Programa Cultural en barrios. Salía gente de la Iglesia de Nuestra Señora del Pilar cuando un cocker spaniel u un doberman se pusieron a ladrar a los bafles: "Los Caballeros del Caño", comandados por Coco Romero- uno de los “expertos” que están convocando al Primer Encuentro de Directores de Murgas y Comparsas, el 1° de diciembre en Alsina 673-, desafiaron a la meteorología. Frente al cartel que anunciaba la muestra de Martín Taylor: entre disciplina y deseo, un flaco tomaba mate de pie llevando el ritmo, una embarazada picoteaba pochoclo y, con el segundo cuplé a cargo de la garúa, un señor mantenía el grabador encendido bajo el paraguas mientras alguien lamentaba que aún no se hubieran formado Pos Pasajeros de Noé, los organizadores decidieron suspender hasta nuevo aviso.Pudieron frenar a ocho de las nueve murgas restantes: Los Herederos de Palermo ya estaban en camino e hicieron su representación en el hall del Centro de la Recoleta, rodeados por impecables niños de ojos claros, jóvenes posmodernos, heladeros que no quisieron perderse la fiesta y de ambulantes varios atraídos por los bombos, en contrapunto con un obrero oculto que obligó al “Turco Schumacher” a escupir el silbato y reclamar “¡Que se calle el del martillo!”.Fue, apenas, el avance de una de las tantas murgueadas que están volviendo a armarse en estos tiempos entre porteños que no quieren entregar la risa.

Texto publicado en el libro La murga porteña, historia de un viaje colectivo.

La Aldea
Corría el año 1980 y ya por esos años me rondaba en la cabeza la estética de la murga y generé una agrupación llamada “La Aldea” integrada por amigos que aportaban lo mejor de sí, y hacían el aguante a la movida, canciones, escenografías relacionadas con el tema. Resorte Hornos fue uno de los dibujantes que acompañó con su obra, traducida en dibujos en volantes, programas de mano, afiches, tapa de disco y cuanto medio de comunicación gráfico teníamos. El trazo de Don Hornos estuvo en toda la vida artística de “La Fuente” y para la presentación de esta nueva agrupación me dibujó un volante donde un muchacho sentado en la escalera de un conventillo, tocaba la guitarra bajo la luz de la luna mientras bajaba un director de murga con cetro carnavalesco y galera con estrellas, al pie de la escalera un bombista tocando.
Resorte como pocos interpretó aquella fantasía del bombo entrando triunfal en la noche bajo la luna.
Esta agrupación se mantuvo paralela a “La Fuente”, pues era un proyecto más personal, de alguna manera se estaba gestando en el estilo la búsqueda de la murga y el carnaval.
En mayo de 1981 realizamos un ciclo en la Boca, en un lugar muy lindo que abría sus puertas al arte: “La vuelta de los tachos”. En los sábados de ese mes estuvieron el gordo Cacho, Julito Díaz, Miguel, Gachi en canto, Patán, Onfel, Andy, Petro, Resorte, Olga y Néstor.
Amigos que colaboraban en este proyecto mezcla de folklore rural y urbano.
Terminada la experiencia de “La Fuente” (1977-1983 y “La Aldea” (1980-81) y luego de un viaje de seis meses por el norte argentino, a mitad del 84 volví decidido a entrar en “la murga”.

La Aldea noviembre




La Aldea en octubre

Con el amigo Wapner y las canciones afines.





Dibujo de

Resorte Hornos.

viernes, 11 de marzo de 2011

Primavera en el Centro Cultural Congreso un espacio de expresión.




PARRA Y SU CENTRO CULTURAL EN SEPTIEMBRE.

Dibujo de Resorte Hornos

La Aldea en el sur de Bs. As.




Dibujo del volante:
Resorte Hornos.

LOS CICLOS EN EL LOCAL DE DON PARRA EN JUNIO

Dibujo Resorte Hornos.

Coco Romero y La Aldea en "La vuelta de los tachos", barrio de la Boca.

Coco y amigos en la Vuelta de los Tachos
Desde el Rioba Por Guillermo Mikunda para la revista Pan Caliente, mayo 1981.

Fue un regreso a la fuente, como quien dice. El escenario vacío durante una media hora larga, dejo apreciar bastante bien la informal escenografía de Lito: unas ropas tendidas, parecían procuradas directamente del afiche de Resorte y al fondo el cartelucho rezando el insólito: “Vendo huevos caseros”.La platea estaba constituida en su totalidad por mesas y en general reinaba un ambiente cálido de os milongas; rozando un poco lo snob, pero un poquito tan solo. La audición de dos milongas en la poderosa voz y guitarra criolla de Coco- una de ellas: Ay, mi país de Piero- y del candombe “Malivio (mi pena alivio)”, donde Coco remedaba con la voz y el vocabulario de un negro latinoamericano ya con sus amigotes Julito, Miguel y Onfel en escena , me hicieron pensar en cuánto nos solidarizamos con los sentimientos bluseros del gran país del norte, cuando en realidad también tenemos la tristeza, “los blues”, delante de nuestras narices. Durante esta introducción y desde un proyector antiquísimo que hasta ese momento parecía parte de la escenografía, se pasaron sobre una pantalla improvisada en el escenario, diapositivas que “tenían que ver”; y el público entendía aparentemente lo que se estaba expresando, a juzgar por la potencia de los aplausos. De allí en más todo fue alegría. El entusiasmo y calidad de Julito y Miguel en charango y quena (que iban intercambiándose entre ellos) y del percusionista Onfel – que unió aditamentos percusivos habituales un xilófono de madera- , todo junto instrumento que era la voz de Coco, permitieron revisitar vitalmente nuestro folklore. Desde los temas del altiplano “plantitay de alelí” y “taquiña” – de Jaime Torres- hasta chacareras “Añoranzas” de J. Jerez y “la Telesita” de A. Chazarreta. El repertorio contó con un criterio de selección de un gusto total, como así también la entrega de los músicos. Boleteros y fotógrafos bailaban por doquier. Salía del alma, no de la Disco- Music.



El dibujo de Resorte Hornos.

Resorte Hornos fue el dibujante que acompañó con su obra artística la vida musical de “La Fuente” y para este proyecto dibujó el afiche, sugerente y premonitorio.
Alguien sentado al fondo en una escalera del conventillo tocando la guitarra a la luz de la luna entretanto, bajaba por otra escalera un director de murga con cetro carnavalesco y galera con estrellas, al pie de la misma un bombista lo esperaba.
Resorte como pocos interpretó aquella fantasía del murguero entrando triunfal en la noche de luna llena.

La letra del "Ave Fénix" con fragmento del dibujo de Resorte.


La Muestra de Otoño en MEEBA en mayo.
















Coco Romero y La Aldea, febrero del 81.







“La Aldea” fines de 1980 y el 81.

Corría el año 1980 ya me rondaba en la cabeza la estética de la murga y generé una agrupación llamada “La Aldea” integrada por amigos que aportaban lo mejor de sí, y hacían el aguante a la movida, canciones, escenografías relacionadas con el tema.
Realizamos casi un año de presentaciones, estaba presente el folklore tradicional argentino y la búsqueda personal tras la murga y la fiesta del carnaval que la Dictadura había prohibido en el 76. Éramos cuatro integrantes fijos e invitados. Con una gran familiaridad fuenteana (amigos e integrantes de La Fuente) que me ayudaban a generar el espíritu murgueril.
Resorte Hornos fue el dibujante que acompañó con su obra artística la vida musical de “La Fuente” y para este proyecto dibujó el afiche, sugerente y premonitorio.
Alguien sentado al fondo en una escalera del conventillo tocando la guitarra a la luz de la luna entretanto, bajaba por otra escalera un director de murga con cetro carnavalesco y galera con estrellas, al pie de la misma un bombista lo esperaba.
Resorte como pocos interpretó aquella fantasía del murguero entrando triunfal en la noche de luna llena.
Durante el año 1981 realizamos algunas actuaciones en febrero el ciclo “Huellas en el cielo”. En abril la Fundación SanTelmo junto a Enrique Symns y La Cuerda.
En mayo “Folklore en MEEBA” con Uki Tolosa y otras bandas y luego en la Muestra de otoño. Durante este mes realizamos el ciclo en “La Vuelta de los Tachos” de la Boca, al lado de Caminito, en esas fechas tocaron: Cacho (el Colo): guitarra; Julito Díaz: charango; Andi: flautas; Miguel: quena; Gachi: voz; Patán: aerófonos; Onfel: percusión; Lito: escenografía; Petro: movilización; Resorte: arte gráfica; Olga y Néstor colaboradores.
Durante junio el ciclo fue en el local de Don Parra un viejo militante peronista que dirigía el Centro Cultural Congreso, los artistas invitados fueron: Yabor. Liliana Vitale y Verónica Condomí y en el teatro Bambalinas junto a Miguel Abuelo.
En julio el ciclo “Despabilando Momias”, durante agosto el 2° encuentro del Sur de Bs. As. Club Wilcoop junto a Tantukay (el grupo del querido Patán), Hugo Romero y Gustavo Benavidez en el C.A.I. de Ituzaingó y un mes después en el Centro Cultural Congreso con Tantukay.
Por último en octubre cantamos en la Asociación Mutual y Gremial de Empleados de Escribanos.
Durante este año, los integrantes de “La Fuente” tocábamos juntos y desarrollábamos nuestros proyectos musicales personales.
Los integrantes de “La Aldea” estables fueron: Onfel Brun, percusión; Miguel Servín: charango y zampoña; Julio Díaz: charango y quena; y yo en la guitarra y voz.
Esta agrupación se mantuvo paralela a “La Fuente”, era un proyecto más personal, de alguna manera se estaba gestando en el estilo, la búsqueda de la murga y el carnaval.
En la primera parte de 1984 y luego de un viaje de seis meses por el norte argentino, volví decidido a entrar en “la murga”.

La Brillante en Chacabuco, Prov. Bs. As, 2000.

En el corso de Chacabuco, carnaval del 2000.

Fotos de Antonio Fernández para la tapa del CD.


Siga el corso un comentario del CD La sopa de Solis


Por Santiago E. Giordano

Sección espectáculos. La voz del interior de Córdoba, 4 de octubre 1999.

Comunicación directa, ritmos marcados y coloridos. Eso es lo que busca Coco Romero en el disco La sopa de Solís., el segundo después de “Murga, vuelo brujo”. Aquí fusiona mira más hacia lo tropical; aquí el carnaval se extrovierte y la palabra, elemento fundamental en la creación de Romero, llega a veces como un estilete sarcástico, montada a un ritmo, en el cual la sección caños ocupa un lugar importante. En la economía de La Brillante todo es ritmo para la palabra. En este ámbito, saxos y trompetas saben marcar el momento de ruptura melódica o acompañar el ritmo general. La temática de los textos actualiza lo tradicional, colocándola en una ciudad moderna con sus problemáticas o rindiendo homenajes. Tal es el caso de Lentejuela, Homenaje al Chato Aguilar y A nuestro director.

Investigador en historia y tradiciones del carnaval, Romero dirige, además, la revista El Corsito, especializada en esta temática.


Comentario del disco “La Sopa de Solís”

Sección espectáculos
Voz del Interior de Córdoba, lunes 4 de octubre de 1999

Siga el corso
Por Santiago E. Giordano

Comunicación directa, ritmos marcados y coloridos. Eso es lo que busca Coco Romero en el disco La sopa de Solís., el segundo después de “Murga, vuelo brujo”. Aquí fusiona mira más hacia lo tropical; aquí el carnaval se extrovierte y la palabra, elemento fundamental en la creación de Romero, llega a veces como un estilete sarcástico, montada a un ritmo, en el cual la sección caños ocupa un lugar importante. En la economía de La Brillante todo es ritmo para la palabra. En este ámbito, saxos y trompetas saben marcar el momento de ruptura melódica o acompañar el ritmo general. La temática de los textos actualiza lo tradicional, colocándola en una ciudad moderna con sus problemáticas o rindiendo homenajes. Tal es el caso de Lentejuela, Homenaje al Chato Aguilar y A nuestro director.
Investigador en historia y tradiciones del carnaval, Romero dirige, además, la revista El Corsito, especializada en esta temática.

Comentario en la revista La Murga, 1999.

Coco Romero y La Brillante
LA SOPA DE SOLÍS
Alma Mater del Carnaval porteño, investigador de festividades es también reconocido por los ahora famosos talleres de murga del Centro Cultural Ricardo Rojas.
“La Sopa de Solís sugiere un carnaval de imágenes – dice Romero- del mismo modo que por las calles vemos el carnaval en la pared; un espacio donde conviven afiches políticos, publicidades y pintadas callejeras. La imagen de una gran sopa en la que todos somos cocinados”
La sopa de Solís es un disco para que el carnaval siga y siga.

Comentario de la revista la Contumancia Año 5, mayo de 1999

Coco Romero y La Brillante “La sopa de Solís”, Nueva Dirección en la Cultura.
La sopa de Solís; Lentejuela; La rítmica de la brillante, Homenaje al Chato Aguilar; Piantados de remate; Diablo de corso; Bombo legüero; Murga de la luna llena; A nuestro director; La murga de la justicia; Marea de carnaval; Soñé.

Personal: Coco Romero, guitarra y voz; José Ríos, bajo; Zelmar Garín, batería y percusión; Alejandro Caraballo, bombo y platillo; Sergio Merce, saxo tenor; Cristian Merce, trompeta; Fernando Buena Vida, trombón.
Músicos invitados: Carlos Campos, guitarra eléctrica; Murga Sacate el almidón, coros; Sergio Romano, guitarra criolla y7 eléctrica; Maru Díaz, voz; Bebe Ferreyra, trombón; Gustavo Nasuti, guitarra eléctrica y criolla; Bernardo Baraj, saxo soprano;
Pedro Roude, voz y coros; Andy Grimsdith, voz; Julio Locatelli, acordeón; Uki Tolosa, voz, coros, Jorge Senno, guitarra eléctrica.

El último carnaval del siglo ha servido de excusa para que el consecuente Coco Romero editara un trabajo discográfico que, en forma evidente, marca un antes y un después en su extensa trayectoria musical.
Romero, editor de El Corsito, una publicación que distribuye en forma gratuita, lleva el carnaval como estandarte. Las ceremonias murgueras, que en Buenos Aires representan una pesada ausencia y un anhelo más que una contundente realidad, son para el músico una ideología, una ética, una forma de ver el mundo.
Quizás por eso, La sopa de Solís, un trabajo de gran melodiosidad, buena factura y elogiable ingeniosidad letrística, podrá ser mejor disfrutado por aquellos que comulgan con las aficiones del artista.
Porque en esa fidelidad a un paisaje de costumbres que cuesta hallar en forma real, al menos en forma masiva, está el mayor riesgo de este disco. Parar quienes, empeñados en recuperar el carnaval de antaño, se han anotado en murgas callejeras y entienden los códigos que allí se establecen, La Sopa de Solís es su disco. Para los que permanecen afuera de esa atmósfera, en cambio, sólo importará la música. Y la música, esta vez, es rica y cautivadora. M.M. ٭

"La Brillante" septiembre de 1999, C.C.San Martín.




El video Clip de La sopa de Solís.

Bajo de dirección de Sandra Wortley se grabó el video de la canción que da título al CD,
un aguafuerte sobre la plaza Miserere (Once), colaboraron: Cristian Castro Rey, Antonio Fernández, Marcelo Haber, Clara Isasmendi, Jano Peñalba, Gerardo Silvatticci y Mariana Wirth.
Los autores de la pintura callejera inspiradora fueron Daniel Sanjurjo y el Grupo por el Ojo.
Foto de mural: Maximiliano Vernazza.
Aguafuerte Cine Digital. Se puede ver en la página web: http://www.cocoromero.com.ar/
sección videos.

La última canción del CD: Soñé.


Esta canción como lo dice su título, soñe la melodía, me levante y busque los acordes, en el final de la grabación se convirtió en una retirada, instrumentada con vientos, bombos, zurdos, redoblantes.

Los Endiablados de Villa Ortúzar






Viva la pepa.




La murga de la Justicia

De Uki Tolosa.

Cuando era pibe mi viejo me dijo que era mas sano
ser pobre y vivir tranquilo no alguien que meta la mano
El tiempo le dio razón y aunque a veces coma hueso
Siempre me rebusco el peso y duermo como un lirón.

En cambio hay otros que sueñan ser favoritos del rey
le dan la vaca la ordeñan y sobrevuelan la ley
entretanto el pobrerío anda llorando por pan
y el cortejo de ministros curte jet – set y caviar.

Si la justicia ya no es justicia
revienta a todos los que tenemos que laburar
Últimamente ser presidente
cualquiera aspira si mira este loco carnaval.

Estudiantes e derecho los futuros abogados
reciben hoy un legado donde esta todo hecho
Y en la relación carnal con el gran poder de turno
del obelisco a Saturno manda el money al final.

Por suerte existe la murga que ignoran los capitostes
pues no todos somos poste para tragar esta purga
Y saldremos a cantar con la fuerza y la pasión
De un pueblo que el corazón no se dejará robar.

Músicos invitados: Cacho Ferreira: guitarra eléctrica y coros; Uki Tolosa, voces.

jueves, 10 de marzo de 2011

La sopa en el parque con Los Endiablados y Viva la pepa.







A NUESTRO DIRECTOR

Eduardo Mignogna - Coco Romero

A nuestro director, le duele la cabeza/ porque dicen que tiene el alma de murguero
Lo acusan de inculto, de tragarse la eses/ de atorrante, obsceno y populachero.

A nuestro director le han dicho/ que es vergüenza ser pobre
Ser mujer, discapacitado o viejo/ ser provinciano, gordo, judío
Ateo, homosexual o negro.

A nuestro director le parece/ que quieren que medio mundo
Desprecie a la otra mitad/ los altos y los bajos los pibes a los viejos
La ciudad al campo y el campo a la ciudad.

Y nuestro director se pregunta entonces/ si no será una treta, para que todos
Tengan a quién despreciar y así pensar/ que el enemigo es el que está al lado nuestro
Que su marginación es distinta a nuestra marginalidad.

Será se pregunta y nos preguntamos todos/ dado el dolor de cabeza de nuestro director
Que quieren marginarnos los unos a los otros/ para dividirnos los unos a los otros
Para dividirnos y aplastarnos mejor.

Es una pena entonces tener que darnos cuenta/ que a nuestro director el dolor de cabeza
No se le va a pasar como decíamos antes/ por mas que le conviden con un vaso de cerveza.

Músico invitado: Gustavo Nasuti, guitarras.

“La Brillante” Presentando el CD “La Sopa de Solís” Teatro Presidente Alvear.

Elenco de la presentación del CD 16 de marzo del 99.

El Brujo bailando en Parque Centenario.

Julio Caraballo, 1999.

Murga de la luna llena canción del CD La sopa de Solís


Liliana Chevalier- Coco Romero

Abrió su cuerpo al amor
la noche carnavalera
al son de un bombo ebrio
se le corrió la pollera
y se asomó sin asombro
a un cielo de lentejuelas.

Bailó el mayor de los bailes
murgueros de Buenos Aires
que le mostraron la noche
desde una esquina mejor
la que cruza el corazón
con la piel de los deseos.

Murga de la luna llena,
murga, murguita, murguera.

Se fue pisando empedrados
rebotando en las caderas
con el estandarte henchido
de sueños en bandolera
y yo me quedé esperando
al próximo carnaval
hilvanando letras nuevas
de otros cantos por cantar.

Músico invitado: Carlos Campos, guitarra eléctrica.

Bombo Leguero de Wapner- Romero

David Wapner- Coco Romero

Bombo leguero
Bombo de murguista
O mujer embarazada
De un futuro tirador
De bombitas en carnaval.


Parar la oreja
Y distinguir cualquier bum- bum
Del llanto del recién nacido
Que dejará sin bombo
A la mujer que espera.

Músicos invitados: Julio Locatelli, acordeón; Carlos Campos, guitarra eléctrica; Andy Grimsdith, voz; Murga “Sacate el Almidón”, coros.