martes, 29 de marzo de 2016

Talleres de murga del Rojas. El árbol genelógico Coco Romero

Talleres de Murga del Rojas
El árbol genealógico
Difundiendo el libro en formato PDF
se puede bajar gratuitamente desde la página del Rojas
www.rojas.uba.ar
http://tiempoargentino.com/nota/113558
Para los interesados en tener el libro la edición en papel con ilustraciones y fotos color de los entrevistados.Se puede conseguir en EUDEBA Corrientes 2038 


y su costo es de 70 pesos.

jueves, 24 de marzo de 2016

2014 Coco Romero El paladín del Rey Momo

19/10/2014
COCO ROMERO EN LA FERIA DE LA CULTURA POPULAR Y EL LIBRO

El paladín del Rey Momo


Estela Ruiz M. - Diario de Cuyo
Músico e investigador, Don "Coco” Romero es voz autorizada para hablar de carnaval y de murgas. Y afortunadamente, los murgueros sanjuaninos tuvieron otra oportunidad de un cara a cara con él en la Feria Provincial de la Cultura Popular y el libro -que culmina hoy- y de la mano del CFI, que apoya su tarea de revalorización. Estudioso del rito hace más de dos décadas, coordinador de talleres y maestro de maestros; el carnaval es para él palabra santa, valga la expresión.


"Nosotros no inventamos nada. El carnaval vino con la conquista, traído por los españoles y fue impuesto en el país tal cual se concibe en la presidencia de Sarmiento. Luego hubo una prohibición de más de 30 años y hace cinco volvió al calendario oficial. Esto quiere decir que no llegamos a la actualidad con una gimnasia del carnaval, que es fundamental, y aún hay como confusiones\', explicó el especialista, en cuyo sitio oficial (cocoromero.com.ar) y en El Corsito (publicación en la web del Centro Cultural Roja, www.rojas.uba.ar/corsito) abunda en historia y detalles. Entre esas "confusiones\' a las que se refiere figura el hecho de que muchos de los que hoy hacen el carnaval, no saben que fue con el prócer sanjuanino -inspirado por el de Roma- que el carnaval debutó en 1869, ni que las coloraturas que la celebración toma en Argentina tienen que ver con la geografía, con el clima y también con las comunicaciones, que dan la posibilidad de tener información para inclinarse por uno u otro género.


En cuanto al carnaval sanjuanino, Coco dice que tiene más influencia brasileña, que llegó por Corrientes, aunque en los últimos años también se han tomado elementos rioplatenses. Y en ese contexto explicó el tema de la murga, como uno de los dispositivos más nuevos del carnaval.


"En todo el país hay mucha gente que hace murga... ¿pero saben qué es la murga? La murga viene de España con los inmigrantes, cae a Uruguay, luego a Buenos Aires, y tiene una estructura teatral-musical definida. Un grupo de carnaval que hace sólo ritmo y no canta, no es murga, es comparsa. La palabra en la murga es vital, en la crítica puntual y en lo identitario del lugar', se explayó enfatizando la necesidad del conocimiento, también de lo que existe en la propia tierra.



"En Chimbas, por ejemplo, hay personas que son un libro abierto, y sería muy bueno que todo ese saber vaya a la palabra impresa, porque los jóvenes no saben que ese señor transitó más de 30 años el carnaval y tiene para aportar de cómo era lo local. Una vez un hombre me dijo que acá no pueden saltar tanto porque están en la montaña y les estallaría el corazón y es así... por eso acá es la murga es más cadenciosa y con cuerpos menos alocados... Hay que revalorizar y sistematizar lo que se hace en la provincias', arengó el músico.

Tocá Madera - Capítulo 2. Entrevista a Coco Romero

Murga Porteña - parte2

Murga Porteña - parte 1

Documental: SOY MURGUERO (versión ESP)

Coco Romero y La Brillante La Sopa de Solís video clip

Juan Carlos Caceres - 01. A ver si te animas

Coco Romero (2) - Homenaje a las Madres de Plaza de Mayo

Coco Romero y "Yo lo vi" cantando "La murga"

lunes, 21 de marzo de 2016

2013. Tantos años de orejón / nos dejaron en la vía / te la vamos a cobrar/ toda junta y con el IVA


Comparto esta nota realizada por Natalia Pérez para el diario Tiempo Argentino



“TANTOS AÑOS DE OREJON NOS DEJARON EN LA VIA”

El artista recuerda las letras de las canciones que cantaban cuando los militares quemaban libros. Un recorrido por los tiempos de dictadura y de democracia. Su compromiso y su reclamo por la gente que aún está afuera del sistema.

Por qué Coco Romero
Coco Romero es murguero, es Investigador de la murga, expresión popular por antonomasia que él convirtió, desde los escenarios, en un arma de resistencia cultural en plena dictadura. Luego con el advenimiento de la democracia, desde los talleres del Centro Cultural Ricardo Rojas, preservó viva la memoria de ese género ligado al Carnaval y crítico por definición, que los militares habían suprimido por decreto. De esos talleres salieron murgas emblemáticas como Los Quitapenas. El florecimiento actual del movimiento murguero, sin duda, tiene su semilla en la labor de Romero.

-Cómo investigador y artista de la murga, ¿qué significan para vos estos 30 años de democracia?
-Son significativos porque permitieron concretar lo que soñamos. Yo me fogueé en la dictadura y lo que hoy digo es lo mismo que sostenía cuando era joven. Casi todos los temas coyunturales son los mismos que estaban presentes en nuestras letras entonces, en plena dictadura.
Durante la dictadura vos tuviste un grupo musical.
-Si, formábamos parte de un movimiento cultural muy grande. Armamos con unos amigos un grupo llamado La Fuente con el que cantamos desde 1977 hasta 1983. En el repertorio del grupo estaban los desaparecidos, la murga, los pibes de la calle El trabajo social con los curas de las bases que desembocó en trabajos muy grandes.
Y eso nos salvó la vida en términos de que yo sé lo que hice en ese momento. La sociedad estaba matando a nuestros hermanos, amigos, hijos y mucha gente lo sabía, nosotros también y tratábamos de cantarlo. Esto fue un trabajo bastante arduo en términos sociales.
-Supongo que no debe haber sido fácil hacer eso en plena dictadura, lo mismo que no fue fácil para el rock.
-El rock hablaba de Las Malvinas, pero estaba en otro tema, esto es así. Cuando tocábamos nosotros, los pibes que nos seguían tenían que volver a su casa prácticamente escondidos. O cuando cantábamos con la murga en algún festival de Pan Caliente, por ejemplo. en la cancha de Excursionistas, mientras cantábamos pasaban los furgones del Ejército dando vueltas.
¿También tuviste un gran trabajo social en las villas, no es así?
-Si, fueron años de trabajo con la Iglesia, por ejemplo, con los curas villeros de la Virgen del Buen Viaje con Jos quemamos La pasión según SanJuan que fue un evento muy importante en la cancha de Vélez. Así que para nosotros la época de la dictadura fue una etapa de mucho laburo social. Fue un momento de mucha honestidad con nuestros valores y con lo que hacíamos. Me sigo encontrando con los jóvenes que nos seguían y están agradecidos y yo les estoy agradecido a ellos. Sin esa conexión no hubiésemos podido vivir, porque si uno ve algo y no hace nada, tiene una carga en el alma. Entonces estos 30 años me recuerdan que yo empecé a reivindicar la murga como una herramienta de resistencia cultural en plena dictadura, Los milicos prohibieron el carnaval y yo empecé a romperle la paciencia a la familia, a los amigos a todos los que me rodeaban con ese tema.
-Y con el advenimiento de la democracia pudiste darle un nuevo empuje a ese arte popular.
-Lo que me permitió la democracia fue la construcción real de ese imaginario. Porque una cosa es la idea y otra es bajarla a tierra y concretarla. En estos 30 años la democracia permitió que se abrieran espacios como el Centro Cultural Rojas, donde trabajo desde el '88.
- ¿Qué trabajo realizaste en estos 26 años en el Rojas?
-En estos años armé murgas, investigué, escribí libros sobre el tema, viaje por el país en una tarea de difusión. Me resultó interesante la mezcla entre la cultura popular, los ideales, que se hizo posible en espacios como este. Había mucho que trabajar y me dediqué a hacer todo lo que no había sido posible en el momento de la represión.
-Es decir que la democracia te permitió concretar tu sueño.
-Sí, pero tampoco hoy vivimos en una democracia perfecta. Hay dictaduras que siguen, como la de la violencia, como la dictadura de los que oprimen porque tienen mucho más dinero que otros, la dictadura de los ricos. Hay una democracia en lo formal, sí, pero no es una democracia verdadera porque hay gente que todavía está afuera del sistema Cuando éramos pibes nos dolía que los militares quemaran libros, nos dolía de verdad y decíamos (canta): "Tantos años de orejón/ nos dejaron en la vía/ te la vamos a cobrar/toda junta y con el IVA”. Esto lo cantábamos en plena dictadura. "La vaca soñada" fue como un himno del grupo. Una parte de la canción decía: "Soñaba anoche un sueño irreal/ extraña premonición/ yo estaba solo en el corral/y rumiaba mi verdor. /Y llega ron ellos, /me llevaron en un camión escribieron las marcas que me dejó el fuego con indiferencia de nuevo/ junto al rugido del motor Hoy me pregunto qué diferencia hay entre una vaca y yo... Nosotros cantábamos esto y fuimos soporte de Spinetta, Vox Dei, Manal y vinieron los milicos y los servicios a decir que no teníamos que cantar esa canción. La cantábamos igual. Si no cantábamos, no sabíamos vivir. El rock en ese momento no se metía con lo social.
- ¿Cómo fue el trabajo con la murga respecto de la movida del rock?
-Para nosotros fue un tema arduo. Al rock no le sonaba la murga al principio. Las mezclas las trajo la democracia. En democracia vino, por ejemplo, el "Tutá Tutá", o la introducción de "Matador" con los Cadillacs, o la murga de "Verano del 92 de Los Piojos, y el gran cierre con Momo Sampier de los Redondos de Ricota.
-Hoy el movimiento murguero pareciera estar en una meseta.
-Está en una meseta porque ahora instituido el carnaval, aparece una nueva plataforma en la que hay que barajar y dar de nuevo y entonces se necesita una política de Estado. Y eso no se hace de un día para el otro. Las murgas se han convertido en un motor, pero la murga no es el carnaval. Hay una meseta natural. Los grupos todavía están trabajando a pulmón, los grandes talentos de cada murga buscan refugio en el rock o en otras corrientes musicales. Hay un corrimiento porque no hay nada instituido. Es difícil mantener el fenómeno. No estoy hablando de la profesionalización sino de cómo cuidar esos espacios para encauzar la energía de los jóvenes para que no se pierda. Si se hace todo a pulmón, es difícil mantener la movida.
- ¿Cómo fue tu historia con la murga durante la infancia?
-Desde pibito iba a la murga. Soy del "aluvión zoológico", mi madre me trajo chiquito para acá. Madre de los valles, padre de la montaña, abuelos y bisabuelos salteños. Aquí fue Coghlan, Belgrano R. Villa Urquiza. Yo viví la murga como la última bocanada de fines de los '60 en los barrios. En carnaval hacían murga. En el '66. '67 los chicos salían a la calle a hacer murga porque esto formaba parte de la cultura barrial. Yo soy una persona fogueada en el rock, fui plomo de la Pesada del Rock and Roll y Papo's Blues y aprendí a tocar mirando. Después me metí más en la música, pinté, hice Bellas Artes. Me tocó la colimba en el 76 y cuanto salí me dediqué a la música. Pasé todas las que hay que pasar porque hice la colimba en el Regimiento 3 de La Tablada en plena dictadura. Luego, decidí abocarme a lo artístico y musical, y ya me metí de lleno en la murga como una utopía, con la idea de la libertad de los cuerpos y las ideas. Me cautivó. Hubo cosas de la dictadura que me pegaron hondo como la quema del teatro El picadero, cuando se hizo Teatro Abierto. El público que nos seguía empezó a pelar murga y yo no lo podía creer. Veía en otra gente ese estímulo que yo tenía cuando era pibito. En los shows teníamos que hacer una entrada de una murguita con unos pibes. Era algo muy fuerte. En La Fuente, siempre terminábamos con fiesta, aunque tuviéramos que volver pegados contra la pared. Porque estaba todo mal.
-¿Cuál fue la primera murga que armaste?
-Yo venía haciendo un trabajo de campo en Villa Martelli, había empezado a recuperar la memoria de los murgueros en los barrios. No me cerraba que me dijeran que la murga se había muerto porque veía a los pibes más vivitos que nunca, los veía bailar. Como muchos amigos sabían que yo estaba en el tema, me invitaron a dar un taller y lo di con un antropólogo amigo, Santillán Güemes.
Fueron dos meses en que dimos algo de historia, la fiesta, la represión. Luego, en la segunda parte había una murga y después la gente hablaba. Leopoldo Sosa Pujato que era el director, la tenía muy clara y él me dio la venia para empezar. Empecé con una estructura de taller convocando jóvenes y trayendo viejos murgueros. Los Quitapenas nacieron luego de un proceso largo y complejo. Fue una construcción colectiva que muchos resistieron. Muchos decían que como no era una murga de barrio, sino de un taller, no era genuina, que había nacido en un espacio de intelectuales. Batato Barea y Humberto Tortonese aprendieron a andar en tacos en las murgas y hubo cruces interesantes. La murga atraviesa 100 años de historia porque contó con la ayuda de muchas personas, entre ellas, el escritor Pedro Orgambide. Para mí era clave replantear el espacio de la murga en otro terreno, no sólo en el del pibe que estaba en la esquina.
-Es evidente que tu labor de preservación fue muy importante porque durante los festejos del Bicentenario las murgas tuvieron un rol protagónico y la presidenta se puso una galera murguera.
-Eso es un apoyo simbólico, pero tomar los símbolos sin ir al hueso no me va. Respecto de carnaval, no basta con ponerse la galera si no hay una política clara. Con voluntad se podrían hacer muchas cosas. Por ejemplo, nuestros grupos no han grabado discos. Sin embargo, se sigue premiando a la murga uruguaya profesional. Se sacan el sombrero por Falta y Resto y no apoyan a los pibes que están haciendo cosas aquí. Las murgas en los municipios del país no cobran.
-Qué habría que hacer para dar les más espacio a las murgas?
Habría que dar una estructura sin utilización política. Por ejemplo, yo armaba murgas y sabía que esas murgas después me podían putear a mí. Esa es la ley del juego. La murga es resistencia, es oposición. Si no te bancas eso, entonces no hagas nada con la murga. A Momo lo echan del Olimpo precisamente por criticar. No existen murgas oficialistas. No hay carnaval oficialista.
-No reivindicas que durante este gobierno el carnaval volvió a ser una fiesta popular?
-Si, el carnaval tiene que venir, pero no tenés que asumir como que lo trajiste vos. El carnaval no es tuyo. En la época de Ibarra la municipalidad no se bancaba que las murgas criticaran su gestión. Yo no sé si hoy se bancan una murga que cante contra la corrupción. No hay murgas que canten contra el gobierno.
-Por qué cree que no las hay no habiendo censura?
-Por la no politización y la falta de chispa picante. Acá la clase media te idolatra la murga uruguaya, pero en Uruguay las murgas son apoyadas por el gobierno.
-No cree que hay libertad para criticar? De hecho, se critica ferozmente a la presidenta desde los medios más poderosos. ¿Por qué una murga de barrio no puede tener una canción contra Cristina?
-No es lo que predomina. En realidad, la murga ha crecido por el influjo de la danza y el bombo. Nosotros hicimos murga en los '90 y los pibes cantaban y venían. El movimiento que generamos fue "anti", como debe ser. Pero no anti porque sí. Si hay un 50% de gente fuera del sistema, no es joda. Y si el pan me sale 20 mangos no es joda. Vos podés ser de la corpo A o de la corpo B. Pero yo estoy en el medio, como estaba en la dictadura. Yo tomo subte, tren y colectivo para venir a trabajar al Rojas. Y me como las cosas que la corpo no dice pero que tampoco dice la presidenta. Sigo estando en el medio de la guerra que vivo desde joven.
-¿No te parece que este gobierno democratizó la cultura?
-Sí, creo que trabajó en algunos temas. Pero yo no participo de ningún organismo estatal. No tengo nada que ver ni con el carnaval ni con la Asociación de murgas. Me sustentan mis 30 años de laburo. Quien me banca es mi trabajo. Hay algo que me parece impresionante porque ahora los intendentes, si quieren hacer algo en carnaval, tienen que llamar a un disfrazado, Eso me parece una lucha ganada. pero esa lucha no tiene dueño.

CON MADRES Y EL NOBEL

¿Qué imagen simboliza para vos el regreso de la democracia?

En el'83 toque en un festival de solidaridad junto al Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel para las Madres de Plaza de Mayo en la cancha de Excursionistas. Recuerdo que Hebe estaba en la primera fila y también estaba Augusto Conte, militante por los Derechos Humanos. Yo pertenezco a ese mundo. Terminé el año de esa manera. Además, también en el 83. con el grupo La Fuente grabamos un disco: El grito primal. La grabación se hizo en el estudio de la familia Vitale. Recuerdo que el día que terminamos de grabar, la gente celebraba el regreso de la democracia porque había ganado Alfonsin. Salimos del estudio de los Vitale y vimos que iban por la calle camiones radicales. Todo esa fue muy fuerte. Nosotros estábamos haciendo y produciendo nuestras propias cosas. 





miércoles, 16 de marzo de 2016

1981. Coco Romero y la Aldea, dibujo de Resorte Hornos

La Aldea
Afiche de la presentación los primeros pasos tras la búsqueda de la estética de la murga y el carnaval en 1981. Los amigos estaban allí. "La Vuelta de los Tachos" un bello lugar de la Boca, que abrió sus puertas a las expresiones artísticas de entonces. El dibujo de Resorte Hornos.

1981
“La Aldea” el primer grupo hacia la búsqueda de la murga y el Carnaval… Dibujo: Resorte Hornos
Los amigos
Cacho guitarra y voz; Julito: charango; Miguel: quena; Gachi: voz; Patán: vientos; Onfel: percusión y Andy: flauta.
Lito: escenografía; Petro: movilización, Resorte: arte gráfica. Colaboran Olga y Néstor.

viernes, 11 de marzo de 2016

Canciones de un icono del carnaval porteño (Publicado en el Clarín Zonal)

#‎Enlosmedios Mañana a las 19hs Coco Romero en concierto en el auditorio del Multiespacio Cultural UNGS. 
(Publicado en el Clarín Zonal)
Destacado
Canciones de un ícono del carnaval porteño
El compositor Coco Romero, figura de la cultura murguera y el carnaval rioplatense en Buenos Aires, brindará un concierto para los vecinos de San Miguel en el que presentará su quinto disco solista, “Carta de Momo”. Se trata de un trabajo que reúne poesías a las que agregó su impronta personal. A los 61, acaba de editar un álbum con 14 canciones inéditas. Entre ellas se destacan “Luna de escorpio”, “Carta de Momo”, “En esta tierra”, Princesa de carnaval” y “Embrujada or la luna”, entre otras. Además, la UNGS le entregará la mención especial “Humberto Rivas”, compromiso con la Cultura de la Región. Sábado a las 19. En Multiespacio Cultural de UNGS, José León Suárez y Juan María Gutiérrez, Los Polvorines. Gratis.

martes, 8 de marzo de 2016

2016. La murga de Comodoro Rivadavia

http://www.diariocronica.com.ar/147076-dos-decadas-de-alegria-comodorense.html

Hoy la murga más importante y representativa de todo Comodoro se encuentra cumpliendo 20 años de trayectoria, alegría, ritmo y color. Nicolás Arjona, coordinador de la Batucada Comodorense, en diálogo con Crónica aseguró que “la murga nace en un asado familiar en la casa de los Coñocar donde recordaban tiempos anteriores con diferentes presentaciones de murgas de la localidad de Trelew, entonces en dicho encuentro quedaron en encontrarse en el Aniversario de Comodoro que se festejaba el 23 de febrero en la av. Rivadavia y formar una batucada familiar. Quedando ese día como la fundación de la “Batucada Comodorense”.
“Con el correr de los ensayos, la gente del barrio La Loma comenzó a integrarse lográndose una murga bastante grande y en 1996 tuvieron su primera presentación en dicho aniversario de la ciudad. A partir de ese momento se comenzó a hacer la historia de la murga, en principio no nos servía ser la única murga de la ciudad y se empezó a realizar talleres culturales, pensar en propagar esta actividad y también capacitarnos. Por el año 1999 llegó el señor Coco Romero, historiador de carnavales del centro cultural Rojas dependiente de la Universidad de Buenos Aires quien fue el encargado de brindar las capacitaciones de lo que era murga porteña. Nos sirvió para transformar la batucada en algo nuestro, en realizarlo con cosas de acá y hacer una murga tradicional y patagónica que fue lo que se iba construyendo con el correr del tiempo”.


“Cuando presentamos proyectos a la Secretaría de Cultura del municipio para llevar a cabo talleres murgueros en los barrios y gracias a esto hoy en día contamos con 26 organizaciones carnavaleras, ya que no solo hay murgas sino que también existen las comparsas. Hoy tratamos de generalizar más los talleres de murga dentro de la batucada, con clases de solfeo, trompetas, guitarra, acordeón, violín, trabajando con la parte social en los chicos que trabaja a través de la batucada en busca de lograr que los niños tengan una inserción en la sociedad de una manera más sana”.


“Uno que ha viajado por todas partes del país, me ha tocado ver los barrios más carenciados donde los jóvenes la están pasando muy mal con el tema de la droga y la delincuencia que los lleva a realizar diferentes actos por no tener una inserción adecuada no. A partir de eso con el crecimiento que en este último tiempo hemos sufrido en la ciudad tomamos la responsabilidad de hacer un trabajo social con la murga tratando de no llegar a eso. Allá hay muchas organizaciones que trabajan mucho con esto y nosotros no queremos esperar que nuestros muchachos lleguen a estar en ese estado para destruirlos sino que empezamos antes, solos a veces tenemos el apoyo de alguna parte gubernamental, muchas veces no ya que somos excluidos porque pareciera que la murga no algo cultural sino que es de barrio. Nos tocó luchar para pedir por la realización de los carnavales hasta que se hicieron en la ciudad, además de discutir con la Dirección de Cultura para que la batucada tenga una mirada mejor por parte de ellos”.


“Nos sigue costando luchar, pero actualmente estamos mucho más instalados con respecto a nuestros inicios. Recién en 2001 pudimos sentarnos con Patricia Moyano para poder charlar, pero los años anteriores no nos recibían en cultura. O sea que algo ha cambiado, hemos conformado este hermoso movimiento con todas las murgas de Comodoro Rivadavia. Nosotros no tenemos que andar buscando diferentes organizaciones de carnaval en las ciudades cercanas, si bien vienen a los diferentes eventos, la ciudad tiene movimiento de carnaval propio. No somos considerados por los gobiernos provinciales como carnavales oficiales pero de alguna forma nos hemos instalado en la ciudad y para seguir instaurando con las pautas de disciplina, costumbres, música, cultura algo muy bueno para la sociedad de Comodoro ya que a futuro contaremos con jóvenes preparados culturalmente como intelectualmente”.


“Siempre con la mirada en el futuro que con cualquier cambio es mejor, no la represión ni cosas que tengan que ver con intentar limitar los accesos de las murgas de los movimientos culturales. Lamentablemente este año tuvimos el pedido de los comerciantes del centro de la ciudad que la murga se vaya a otro lado a festejar los carnavales porque les dejábamos todo sucio. La verdad que eso por ahí te da ganas de dejar todo, irnos, pero hoy el motor nuestro son los chicos que nos vienen a decir que sigamos y que la ciudad también es nuestra”.


Al ser consultado sobre las presentaciones más importantes, Arjona resaltó que estuvieron presentes en muchos carnavales de la región, “pero este año tomamos la decisión de no participar para festejar nuestros 20 años en la ciudad, ya que para nosotros es muy importante valorar a Comodoro donde nos criamos y crecimos. Pero para resaltar, fuimos a los carnavales del Corso de San Telmo y Palermo, los hielos continentales, el obelisco, Dolavon, Caleta Olivia, aniversarios de las ciudades como Esquel, hemos logrado durante todo este tiempo llevar a los chicos por varios lugares”.


La Batucada Comodorense es la única murga local que cuenta con una plaza propia, ubicada en la Av. Rivadavia y Martin Fierro con el fin de que tanto los niños como vecinos del barrio puedan disfrutar de dicho espacio.


Por último este martes en la Loma con la presencia de unos 100 chicos que actualmente integran la Batucada Comodorense, estarán festejando sus dos décadas, realizando la tradicional quema del Rey Momo y seguirán trabajando para los diferentes eventos que tendrán durante este 2016.

martes, 1 de marzo de 2016

2016 Coco Romero: entre murga y canción rioplatense por Mauro Apicella

LA NACION 
VIERNES 26 DE FEBRERO DE 2016
Coco Romero: entre murga y canción rioplatense
El músico e investigador presenta su nuevo disco, en el que recorre, de la mano de varios poetas, el carnaval

Por Mauro Apicella
"Soy hijo del entusiasmo, vengo de una época más romántica", dice Coco Romero. Dice y canta, porque hacia fines del último año publicó un nuevo disco, que lo muestra como intérprete de temas que compuso junto a varios letristas. Volvió con ganas de hacer canciones, pero sin separarse de las pasiones de toda su vida: la murga porteña y el carnaval. Su flamante CD se llama Carta de Momo. ¿Qué duda cabe?
Aunque no participa desde dentro de la organización de los carnavales porteños, no puede con su genio: "Llegó temprano el carnaval de este año -dice-. Vengo agitado con ese tema".
¿Qué ven sus ojos, qué siente su corazón de bombo con platillo? "Que hay que trabajar más y darle otro valor -larga sin pausa-. Ponerle ingenio a lo que ya está. No alcanza con el choripán, la espuma y los escenarios. Hay demasiados corsos. Debe haber un replanteo estético: titiriteros, teatro callejero, bandas de percusión, coros, circo, porque por ese lado se puede construir algo diferente. Hay que hacer un trabajo de fondo. La gente sola no puede. Tiene que haber una colaboración mayor del Estado, de la ciudad. Es una decisión cultural y política. Porque el tema carnaval pasa por la diversión social, pero también por una industria cultural latente. Hay que aprovechar las energías, las geografías y los distintos carnavales que hay en toda la Argentina."

Coco Romero comenzó hace 27 años a dictar un seminario de carnaval en el Centro Cultural Rojas de la Universidad de Buenos Aires. Y hoy es sindicado como uno de los principales referentes al momento de hablar de murga porteña e investigación sobre el tema.

En paralelo a su labor docente y de murguero, grabó varios discos. Uno de los proyectos principales fue el grupo La Fuente, presente, de alguna manera, en este disco, cuando Coco canta temas de Uki Tolosa, su compañero de aventuras en aquel grupo nacido a fines de los setenta. La Fuente vuelve a los escenarios cada tanto.

Claro que ahora es tiempo de Carta de Momo, de 14 canciones -las presentará hoy y mañana, en el Rojas-, la mayoría con música de Romero y letras de poetas amigos, o artistas admirados, como Roberto Santoro, de quien Romero eligió para este álbum "En esta tierra" y "Vocales".

También están los contemporáneos de Coco, como el muy tanguero Raimundo Rosales, entre otros. "Carta de Momo tiene la ambigüedad de la carta en sí, que es el juego, y la profundidad del carnaval. Es la carta que yo me juego desde que armamos el grupo La Fuente. Ya estoy en retiro. Escribí libros, hice lo que pude, y ahora vuelvo a la música. Recurro a poetas que, de alguna manera, dan una lectura carnavalesca. Hay sólo cuatro temas murgueros; el resto son canciones. Pero no me hace falta ni siquiera ponerme una lentejuela. Lo cual a veces es un problema, porque siempre traté de hacer mis discos además de la actividad relacionada con la murga. Igualmente, a la murga le debo todo. Me lo tomé en serio. Estuve con murgas en Roma, del oriente de Cuba o de Cádiz. Este disco es una pieza artesanal, siento que es síntesis de mi propia existencia."

Carta de Momo
 El nuevo disco de Coco Romero
 C.C. Rojas, Corrientes 2038.
 Hoy y mañana, a las 21. Gratis.
Foto gentileza Diego Forlano