Soñando
Diana Bellessi – Coco Romero
Este es un tema autobiográfico con poesía de Diana. Como la poesía nunca fue lo mío, le propuse a Diana caminar por el barrio donde viví e ingresé a la murga: la zona de Juramento y Zapiola y los alrededores de la estación de tren Belgrano R. Le conté como llegaron los títeres en mi infancia y el carnaval como un ritual adolescente que volvía cada año, con todos los juegos estacionales de los adolescentes del vecindario. Son palabras de una amiga que acompañó la etapa de mi primer grupo La Aldea y quedo en esta canción. Al final del poema sumé un texto breve de mi autoría. Por suerte pude dejar plasmado en este disco su poesía que me acompaña desde entonces.
Soñando
Soñando sentado en el umbral, manitos cortadas, cuarteado el cuerpo de cartón suspendidas en el aire las viejas marionetas del viejo carpintero. Tres cuadras más allá tras el umbral se corre el telón del cielo y puesto en movimiento sobre la calle del barrio, señoras y señores, el baile empieza.
Están aquí el soldado el arlequín, y el alma de murguero
Trepan las hormigas diminutas, el brillo filoso del adoquín.
Trepa el gris hacia el azul, y en corte fatal de oro y rojo.
El diablo silba, patina un ocho primoroso, impecable bailarín
mayor, enjuto, abre la niebla del umbral de la ciudad.
Bailando el tango al filo del abismo, por un amor desatado
Por un amor desatado, me mira y ve, la inocencia
la crueldad festiva del muchacho, que apenas a vivido
Pero sueña, con su largo piolín de barrilete para rato.
Yo sueño yo canto. Su risa aguardentosa me llena
Del misterio más puro de mi barrio.
Soñando sentado en el umbral, manitos cortadas, cuarteado el cuerpo de cartón/ Suspendidas en el aire las viejas marionetas del santo carpintero. / Tres cuadras más allá tras el umbral/ se corre el telón del cielo y puesto en movimiento sobre la calle, señoras y señores, el baile empieza.
Están aquí el soldado el arlequín, y el alma de murguero/ Trepan las hormigas diminutas, / el brillo filoso del adoquín. / Trepa el gris hacia el azul, y en corte fatal de oro y rojo/ El diablo silba, patina un ocho primoroso, impecable bailarín/ Mayor, enjuto, abre la niebla del umbral de la ciudad.
Bailando el tango al filo del abismo, / Por un amor desatado, me mira y ve, la inocencia/ La crueldad festiva del muchacho, que apenas a vivido / Pero sueña, con su largo piolín de barrilete para rato. / Yo sueño yo canto. Su risa aguardentosa me llena/ Del misterio más puro de mi barrio/ del misterio más puro de algún barrio.
RECITADO
Los pibes se encuentran en un rincón del barrio/ y discuten como harán para sacar la murguita el próximo año/ El más grande dice: compremos un bombo/ otro responde: ¿Con qué?/ Y el más chiquito casi a los gritos, contesta: agarremos las latas
MÚSICOS
Músicos: Susana Rascliff: bandoneón; Pablo Mosteirin: saxo; Roberto Monito Viera: Percusión y batería; Pablo Vlacich: bajo; Justo Tato Serrano: bombo con platillo, Coco Romero: guitarra y voz y Hugo Romero: guitarra dirección musical.
Soñando
Soñando sentado en el umbral, manitos cortadas, cuarteado el cuerpo de cartón suspendidas en el aire las viejas marionetas del viejo carpintero. Tres cuadras más allá tras el umbral se corre el telón del cielo y puesto en movimiento sobre la calle del barrio, señoras y señores, el baile empieza.
Están aquí el soldado el arlequín, y el alma de murguero
Trepan las hormigas diminutas, el brillo filoso del adoquín.
Trepa el gris hacia el azul, y en corte fatal de oro y rojo.
El diablo silba, patina un ocho primoroso, impecable bailarín
mayor, enjuto, abre la niebla del umbral de la ciudad.
Bailando el tango al filo del abismo, por un amor desatado
Por un amor desatado, me mira y ve, la inocencia
la crueldad festiva del muchacho, que apenas a vivido
Pero sueña, con su largo piolín de barrilete para rato.
Yo sueño yo canto. Su risa aguardentosa me llena
Del misterio más puro de mi barrio.
Soñando sentado en el umbral, manitos cortadas, cuarteado el cuerpo de cartón/ Suspendidas en el aire las viejas marionetas del santo carpintero. / Tres cuadras más allá tras el umbral/ se corre el telón del cielo y puesto en movimiento sobre la calle, señoras y señores, el baile empieza.
Están aquí el soldado el arlequín, y el alma de murguero/ Trepan las hormigas diminutas, / el brillo filoso del adoquín. / Trepa el gris hacia el azul, y en corte fatal de oro y rojo/ El diablo silba, patina un ocho primoroso, impecable bailarín/ Mayor, enjuto, abre la niebla del umbral de la ciudad.
Bailando el tango al filo del abismo, / Por un amor desatado, me mira y ve, la inocencia/ La crueldad festiva del muchacho, que apenas a vivido / Pero sueña, con su largo piolín de barrilete para rato. / Yo sueño yo canto. Su risa aguardentosa me llena/ Del misterio más puro de mi barrio/ del misterio más puro de algún barrio.
RECITADO
Los pibes se encuentran en un rincón del barrio/ y discuten como harán para sacar la murguita el próximo año/ El más grande dice: compremos un bombo/ otro responde: ¿Con qué?/ Y el más chiquito casi a los gritos, contesta: agarremos las latas
MÚSICOS
Músicos: Susana Rascliff: bandoneón; Pablo Mosteirin: saxo; Roberto Monito Viera: Percusión y batería; Pablo Vlacich: bajo; Justo Tato Serrano: bombo con platillo, Coco Romero: guitarra y voz y Hugo Romero: guitarra dirección musical.

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