"Coco Romero un murguero de ley" . Diario Popular, 1996.

COCO ROMERO UN MURGUERO DE LEY
“Si no existe el Carnaval, el espacio carnavalero se va a generar igual. Aparecerá en las canchas de fútbol, se filtrará en los medios de comunicación masiva (Sonia Braguetti, la creación de Horacio Fontova es un típico personaje de murga), o surgirá en las marchas, donde los pibes bailan murga cada vez más”. Coco Romero, de chico, salió con algunas murgas y en la adolescencia integró un par de grupos -La Fuente y La Aldea- en los que aportó su pasión por la murga. La palabra murga se empieza a repetir tanto en el texto como en la vida del -qué si no- murguero, que desde la desaparición de aquellas bandas decidió volcarse definitivamente hacia -otra vez- la murga. En los últimos años, privilegió lo general sobre lo particular: “Abracé la causa del Carnaval antes que cualquier otra cosa, porque la murga es una agrupación que puebla el Carnaval, pero la fiesta poderosa es el Carnaval”.

Desde sus puestos de batalla (la publicación El Corsito, que acaba de cumplir un año; los talleres del Centro Cultural Ricardo Rojas, de la Universidad de Buenos Aires o su música junto al Centro Murga Yo lo vi), Romero intenta que las fiestas populares y barriales del Dios Momo -devaluadas desde la década del 50- tengan de nuevo su espacio. “Es un momento crítico para el Carnaval de Buenos Aires -califica el músico que registró en cada rincón de la ciudad las más diversas manifestaciones del fenómeno-. Llegó la democracia, pero la fecha del Carnaval sigue censurada, según se impuso en 1976. El calendario, entonces, no está claro y me parece que esto de que los pibes de 20 no tengan idea de cuándo es, ocasiona una terrible fractura en la memoria”.

Su tarea de investigador del tema le permitió advertir un dato: casi simultáneamente, tres décadas y media atrás, tanto en Montevideo, Uruguay, como en Oruro, Bolivia, se formaron asociaciones que nuclean a las agrupaciones carnavaleras. “Acá no se hizo. Hubo una época muy interesante, pero los dirigentes o los artistas no creyeron que esto podría tener proyección y, entonces, ni pensaron en organizarse. Y si no estás organizado, el sistema te destruye...”, concluye. Sin embargo, últimamente algo está cambiando como un rumor que emerge. “El Carnaval, la murga están sonando más. Hay nuevos intercambios que le van dando otros aires. Gustavo Mozzi, Ariel Prat, El cantar de la vereda o los grupos de teatro callejero que presentan una obra murguera, y, entre otros, las murgas que salieron del Rojas: Los Quitapenas, Los traficantes de matracas y Los acalambrados de las patas indican que se está armando un movimiento potente”.

Pablo Vázquez

Comentarios

Entradas populares de este blog

"ANDAR CARNAVALERO" EN EL PALACIO OTAMENDI- SAN FERNANDO- BS.AS., 2023.

BIO Coco Romero- Gualberto Elio Milagro Romero- 2026.

Una historia en Historieta. Carnaval porteño, 1989/90. Coco Romero- Enrique Breccia con Traducción al inglés.