ENTRE POETAS Y MURGUEROS LA NOCHE PORTEÑA VUELVE A LUCIR.
Coco Romero, ex integrante del recordó grupo La Fuente, está
ofreciendo una serie de singulares recitales en el Auditorio ATE en los que
confluyen distintas sensaciones
musicales, pero en los que predomina lo más clásico de la murga. Acompañado por
su grupo murguero Yo lo vi y los danzantes del género Los Quitapenas. Romero-
un auténtico investigador del tema-presenta su espectáculo Poetas y murgueros,
y propone un lúcido acercamiento a estas expresiones populares, sin descartar, precisamente,
la armonía musical ni los buenos pasajes poéticos. Desde el viernes 8 de este
mes de octubre que está presentándose en ese funcional auditorio que desde hace
tiempo esta convocando a expresiones interesantes y poco difundidas de nuestra cultura popular. En otras noches
tuvo invitados como el cantante y compositor Pedro Conde y la murga Sácate el
almidón, y el pasado 22 fue el turno de La Fuente, circunstancia que se
repetirá este viernes 29, jornada de despedida del espectáculo. La proverbial
armonía vocal y compositiva de ese
cuarteto le proporcionó al show un ingrediente de alto nivel estético, que obró
como eficaz matizador en esa ocasión, que seguramente se repetirá el próximo viernes.
El recital se abre con varias musicalizaciones de Romero y
otros compositores de excelentes textos poéticos, como por ejemplo A la luz de
la fogata, de Raúl González Tuñón y Tata Cedrón: Mares- -ilustrado por una
proyección, en una de las paredes blancas que bordean el escenario, de
atractivas obras de la artista plástica Cristina Arraga-, del autorizado dúo
compuesto Por Juan Gelman y Cedrón; El casamiento del sapo y la rana, del
titiritero Javier Villafañe y Romero, y la murga, de Diana Bellessi. Al
contrario del que sugiere el título del tema, esta última pieza ofrece uno de
los momentos más bellos y serenos del concierto: un verso profundo y una
melodía cadenciosa que fue acompañada por el tarareo del público.
Luego de esta apertura sobrevino la reaparición de La
Fuente. Que desde 1983 que no volví a reunirse, si bien en el grupo Yo lo vi
revista Andy Grimsditch, flautista y vocalista de aquel. Y más allá de algún
pequeño desajuste. La Fuente recorrió cuatro notables y complejas composiciones
de aquella época con el apoyo y los aplausos conmovidos de buena parte de los
asistentes. Canto al cielo. El bellísimo De este valle viejo, el animado Que
viva nuestra esperanza y el irónico La vaca soñada, reflejo acabado de la
dolorosa etapa del Proceso militar, fueron los temas elegidos. Los juegos
vocales y las instrumentaciones de Uki Tolosa; Grimsditch y de Brun conforman
una amalgama que no suena muy moderna, pero reconforta el espíritu y los sentidos.
La última parte de Poetas y murgueros es decididamente
festiva, y a toda murga, con la intensa participación de Los Quitapenas
empujando al público a sumarse al baile. Temas como Hoy me parece, Pincelada
murguera, Ni tan ni tan, el excelente A un fenómeno (dedicado a un viejo
murguero), Sacacorchos, Donde fueron los murgueros y Villita; son bien gráficos
al respecto. En el medio también fueron incluidos otro tema clásico de La
fuente, La verdad siempre vive escondida y el tema que presentaba La Agrupación
Humorística La Tristeza. Sencilla, auténtica, bien hecha y poco frecuentada la
apuesta de Coco Romero, que merece ser difundida y apoyada. A. L.

No hay comentarios:
Publicar un comentario